Johana Solé, colaboradora de nuestra empresa, es una figura clave en los procesos de contables y administrativos de nuestras oficinas en Puerto Ordaz. Desde muy joven, Johana tuvo un sueño claro: ser cirujana. La medicina y el área de la salud la atraían profundamente. Sin embargo, la universidad en donde podía estudiar dicha carrera, estaba lejos de casa. La juventud, y el temor de dejar atrás su hogar, le hicieron tomar un rumbo diferente.
La recomendación de su hermana, quien ya vivía de las amplias oportunidades laborales del mundo de la contaduría, la incentivaron a iniciarse en este mundo y a optar por esta carrera universitaria. Confiando en las palabras de su mentora “los contadores siempre tienen trabajo”, Johana empezó a adentrarse en este mundo, sumando hoy ya más de una década de experiencia, y agradeciendo a Dios que tantos años, esta frase se ha cumplido en su vida.
Un respetable camino profesional
La experiencia laboral de Johana Solé arrancó incluso antes de obtener su título. Comenzó como contadora independiente, colaborando con su hermana en la elaboración de libros de compra y venta para diversos clientes. Este primer contacto con el mundo contable fue invaluable, proporcionándole una base sólida para los desafíos futuros.
Su incursión formal en el ámbito corporativo se dio gracias a una de sus profesoras universitarias, quien la contactó para una oportunidad en una empresa de descarga de minerales en Puerto Ordaz. Allí, Johana permaneció once años, enfrentándose a un entorno económico desafiante y adaptándose continuamente a las demandas de la empresa. A pesar de la reestructuración y el posterior cierre de la sede, Johana continuó colaborando como contadora externa, demostrando su compromiso y adaptabilidad inquebrantables.
El nuevo comienzo
La conexión con nuestra empresa se materializó a través de su anterior empleador. Tras varias recomendaciones, su vasta experiencia y el perfil la hicieron destacar, y empezó a trabajar con nosotros en agosto de 2023.
Esta nueva etapa ha sido un verdadero catalizador para Johana. La rapidez de los procesos y la exigencia de asumir nuevas responsabilidades la han impulsado a desarrollar habilidades que desconocía poseer. Lo que antes percibía como una limitación, ahora es un campo en el que se siente respaldada y apoyada, permitiéndole ampliar su visión y descubrir nuevas capacidades. Johana valora enormemente el ambiente de trabajo, la cálida acogida y el aprecio constante de sus compañeros. Ella cree firmemente que trabajar en un entorno donde uno se siente bien y respaldado es esencial para el crecimiento profesional y personal.
Para cerrar, Johana Solé envía un mensaje contundente a todos los colaboradores: «Aprovechen las oportunidades que se les presenten». Ella misma es un claro ejemplo de cómo tomar riesgos, aprender de nuevas experiencias y estar abierto a ampliar la visión puede llevar a descubrir capacidades insospechadas y alcanzar un desarrollo profesional y personal pleno.