Manuel Aguilar, con 33 años de edad, es un ejemplo elocuente de la flexibilidad y el potencial que la Corporación JHS busca y desarrolla en sus colaboradores. Ingeniero Geofísico de formación, ha trazado una trayectoria profesional que se ha adaptado a los vaivenes de la industria y el país, demostrando que la rigidez técnica puede evolucionar hacia una invaluable capacidad de gestión y visión económica.
Su fascinación por los números y la física desde niño lo llevó a estudiar Ingeniería Geofísica en la Universidad Simón Bolívar (USB), graduándose a los 22 años. Su pasión por el vulcanismo y la geología se consolidó al sumergirse en la carrera. Como geofísico, se especializó en la exploración del subsuelo, aplicando métodos de prospección (gravimetría, magnetismo, sísmica) para modelar yacimientos, un proceso que describe como «hacer una radiografía del subsuelo» para estimar prospectos de hidrocarburos.
Como parte de su desarrollo académico, viajó por intercambio para estudiar durante un año en la Universidad de Oklahoma, EE. UU. Allí no solo amplió su conocimiento técnico con un enfoque mucho más aplicado y experimental, sino que también experimentó un enriquecedor roce internacional que lo llevó a colaborar en investigaciones y publicaciones que dejaron en alto su nombre y nuestro nacionalismo.
De regreso en Venezuela, ejerció como ingeniero de proyectos en Maturín, participando en trabajos de ingeniería conceptual y modelado de yacimientos. Su camino dio un giro significativo al regresar a Caracas, donde comenzó a trabajar en el área marítima, un campo totalmente ajeno a su formación original.
El verdadero punto de inflexión llegó con su ingreso a la Corporación JHS, inicialmente, retomando el área petrolera para la evaluación de campos. Sin embargo, el liderazgo del Sr. Jorge Silva, con su particular visión, detectó en Manuel un potencial que trascendía su especialidad: su capacidad organizativa y sus habilidades numéricas. Este hallazgo lo impulsó al área de Finanzas de Tía Juana Investments.
«El grupo me ha cambiado en su totalidad, porque empecé a trabajar en el área de las finanzas. Cuando uno es ingeniero, uno es totalmente cuadrado. Cuando empiezas a manejar los números, empiezas a ver las cosas de otra manera. No solamente es lo técnico, sino que también lo económico pesa muchísimo.»
Este cambio profesional le brindó la flexibilidad de adaptación que, según sus propias palabras, no poseía. Hoy, Manuel valora profundamente la oportunidad de crecimiento y la adquisición de conocimientos blandos promovida por la Corporación JHS. Se define como una persona cálida, responsable y cordial, cualidades que aplica en su día a día, disfrutando especialmente del contacto con el personal y sus colaboradores.
Manuel representa el arquetipo de colaborador que se atreve a salir de su zona de confort para aportar un valor inesperado a la corporación, demostrando que el éxito reside en la adaptabilidad y en la confianza en el potencial que otros pueden ver en nosotros. Su mensaje a los compañeros es claro: «Sigan trabajando como lo están haciendo, que mantengan el mismo desempeño y las mismas ganas porque esta es una corporación donde vale la pena crecer y donde los logros, a mi parecer, son bien valorados.»